Escudriñando una guía teatral para un proyecto ambientalista en Monómeros, me topé con un curioso fragmento de la obra "Historia del Señor Keuner" del dramaturgo alemán Bertold Brecht y, teniendo en cuenta las repetitivas acusaciones y enlaces sobre una posible influencia chavista en los planes académicos de la escuela pública del Barrio Las Flores patrocinada por nosotros, la comparto y dedico de manera especial a todos aquéllos "enterados de la política latinoamericana contemporánea" que desde los inicios del conflicto colombo-venezolano asumen jaladas interpretaciones sobre los propósitos de la Compañía como "el arma política del chavismo en Colombia".
Para contextualizar mi inconformidad, aclaro que desde 1971 y como resultado de nuestra Política de Responsabilidad Social, en Monómeros contribuimos con el bienestar y desarrollo social de los más necesitados del Barrio Las Flores. En estos momentos, cuando nuestra gestión en proyectos de bienestar, salud y educación supera los 3.5 millones de dólares ¿a quién le importa si los recursos provienen de Venezuela, Estados Unidos, Suecia, Timbuktu o Timor Oriental? Desde su existencialismo, Jean Paul Sartre aseguró que cualquier medio siempre sería bueno mientras fuera eficaz; personalmente, apoyo este planteamiento e insisto en que nuestra responsabilidad siempre será la de explotar todas nuestras posibilidades y capacidades para aportar a soluciones que subsanen los escenarios más desconocidos y maltratados por la insolvencia de nuestros representantes. No atendamos a la demagogia de un sistema que mientras dilata un conflicto político-nacionalista, sacrifica y entorpece el desarrollo de nuestra sociedad y región.
Para su información, no soy comunista, ni bolivariana ni ninguna clase de radicalista política; me intento exaltar como una amante de la libertad y la democracia (mientras sea efectiva entre verdaderos seres humanos) convencida de la posibilidad de una construcción social compartida.... Sin más comentarios, y como reflexión final, les acompaño con una frase de mi homólogo en onomástico Martin Luther King que además de motivarme y sensibilizarme, también pone mi piel de gallina....
"A nation that continues year after year to spend more money on military defense than on programs of social uplift is approaching spiritual death"
Mientras tanto yo, igual que mi amada Sosa argentina…… sigo pidiendo a Dios, que lo injusto no me sea indiferente… y que al igual que en mis épocas de estudiante, no me haga la sordomuda... cuando necesite abrir la bocota....
Un poco de pesimismo....
El señor K. no consideraba necesario vivir en un país determinado. Decía -En cualquier parte puedo morirme de hambre.Pero un día en que pasaba por una ciudad ocupada por el enemigo del país en que vivía, se topó con un oficial del enemigo, que le obligó a bajar de la acera. Tras hacer lo que se le ordenaba, el señor K. se dio cuenta de que estaba furioso con aquel hombre, y no sólo con aquel hombre, sino que lo estaba mucho más con el país al que pertenecía aquel hombre, hasta el punto que deseaba que un terremoto lo borrase de las superficie de la tierra. '¿Por qué razón -se preguntó el señor K.- me convertí por un instante en un nacionalista? Porque me topé con un nacionalista. Por eso es preciso extirpar la estupidez, pues vuelve estúpidos a quienes se cruzan con ella.'
El nacionalismo es una enfermedad infantil. Es el sarampión de la humanidad.
Albert Einstein
Para contextualizar mi inconformidad, aclaro que desde 1971 y como resultado de nuestra Política de Responsabilidad Social, en Monómeros contribuimos con el bienestar y desarrollo social de los más necesitados del Barrio Las Flores. En estos momentos, cuando nuestra gestión en proyectos de bienestar, salud y educación supera los 3.5 millones de dólares ¿a quién le importa si los recursos provienen de Venezuela, Estados Unidos, Suecia, Timbuktu o Timor Oriental? Desde su existencialismo, Jean Paul Sartre aseguró que cualquier medio siempre sería bueno mientras fuera eficaz; personalmente, apoyo este planteamiento e insisto en que nuestra responsabilidad siempre será la de explotar todas nuestras posibilidades y capacidades para aportar a soluciones que subsanen los escenarios más desconocidos y maltratados por la insolvencia de nuestros representantes. No atendamos a la demagogia de un sistema que mientras dilata un conflicto político-nacionalista, sacrifica y entorpece el desarrollo de nuestra sociedad y región.
Para su información, no soy comunista, ni bolivariana ni ninguna clase de radicalista política; me intento exaltar como una amante de la libertad y la democracia (mientras sea efectiva entre verdaderos seres humanos) convencida de la posibilidad de una construcción social compartida.... Sin más comentarios, y como reflexión final, les acompaño con una frase de mi homólogo en onomástico Martin Luther King que además de motivarme y sensibilizarme, también pone mi piel de gallina....
"A nation that continues year after year to spend more money on military defense than on programs of social uplift is approaching spiritual death"
Mientras tanto yo, igual que mi amada Sosa argentina…… sigo pidiendo a Dios, que lo injusto no me sea indiferente… y que al igual que en mis épocas de estudiante, no me haga la sordomuda... cuando necesite abrir la bocota....
Un poco de pesimismo....
El señor K. no consideraba necesario vivir en un país determinado. Decía -En cualquier parte puedo morirme de hambre.Pero un día en que pasaba por una ciudad ocupada por el enemigo del país en que vivía, se topó con un oficial del enemigo, que le obligó a bajar de la acera. Tras hacer lo que se le ordenaba, el señor K. se dio cuenta de que estaba furioso con aquel hombre, y no sólo con aquel hombre, sino que lo estaba mucho más con el país al que pertenecía aquel hombre, hasta el punto que deseaba que un terremoto lo borrase de las superficie de la tierra. '¿Por qué razón -se preguntó el señor K.- me convertí por un instante en un nacionalista? Porque me topé con un nacionalista. Por eso es preciso extirpar la estupidez, pues vuelve estúpidos a quienes se cruzan con ella.'
El nacionalismo es una enfermedad infantil. Es el sarampión de la humanidad.
Albert Einstein

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