sábado, 11 de abril de 2009

¿Dónde está Facundo?


Por: Sergio Fajardo


San Onofre es el tercer municipio de Sucre. Su historia reciente es dolorosa: Algunas de las más macabras masacres paramilitares de los últimos años llenaron de sangre y horror su territorio. La Parapolítica en su máxima expresión, Alcaldes encarcelados, corrupción, etc. Uno de sus corregimientos, a 17 kilómetros de la cabecera municipal, está a la orilla del mar y tiene unas playas preciosas, se llama Rincón del Mar. Desde allí, el pasado 10 de enero a las 6 a.m., salí en bicicleta con un amigo rumbo a San Onofre. Carretera destapada en la mayor parte del trayecto (dicen que en el municipio aparece pavimentada cuatro veces). Antes de las siete de la mañana llegamos y paramos a tomarnos un tinto, en frente de la casa de una señora que había sacado una mesita a la acera para vender tinto dulce y empanadas.

Cuando estábamos tomándonos el primer tinto, pasó al lado un joven que se dirigía a su trabajo y, no sé porque, se me ocurrió preguntarle:

-Amigo, me puedes dar el nombre de una persona de este pueblo que te merezca respeto, admiración y que orgullosamente puedas señalarlo como ejemplo?-

Sorprendido, y después de pensar por un momento me respondió: - Políticos no hay-

-Me imaginé-le dije-, pero, otra persona, no tiene que ser un político.

De nuevo pensó y me dijo, Facundo Blanco.

-Y quién es Facundo Blanco?, le pregunté.

-Es un ingeniero, San Onofrino, profesor, una persona seria, respetuosa, decente y estudiosa, que quiere a su pueblo y entiende el país.

Un par de minutos después se acercó al lugar una señora y le pregunté si conocía a Facundo Blanco, me dijo que por supuesto y al interrogarla sobre la calidad de persona repitió, más o menos, las mismas palabras del joven.

Entonces mi amigo les preguntó dónde vivía Facundo Blanco, y nos señalaron el parque, dos cuadras más abajo, en la casa de la esquina. Todo el mundo lo conoce. Decidimos ir a buscar a Facundo.

La casa queda en una esquina y está pintada con color mostaza. Tocamos la puerta. Nos abrió una mujer que nos miró atónita. Me presenté, era la hija de Facundo, quien no estaba, me reconoció, le conté porqué estábamos allí y le pedí una forma de comunicarme, me dio el número del celular de su papá. En la noche llamé a Facundo, le manifesté la razón de mi curiosidad por conocerlo y quedamos en vernos el día siguiente a las 7 a.m. Allí aparecimos cumplidos, él estaba en la puerta esperándonos y nos invitó a seguir.Nos sentamos a charlar.

Estudió Ingeniería Industrial en la Universidad de Antioquia, sus hijos e hija también habían ido a estudiar sus carreras profesionales a Medellín. Fue Profesor en la Universidad de la Guajira y en la Tecnológica de Bolívar. Le pregunté si tenía interés en política y me dijo que en algún momento había participado en un movimiento cívico, que había apoyado a un Alcalde que fue bueno, Lubián Pérez, y con un tono de nostalgia y amargura, mencionó que lo habían asesinado en una masacre, nos dijo entonces,

-Ese día me salvé porque tengo zancada larga-.

La frase todavía me estremece. Al ver sus ojos no quise preguntarle por detalles. Dejé que sus recuerdos fueran solo suyos. Contó cómo funcionaba la política en la región, la plata y el ron para el día de las elecciones, y todo lo que sabemos acerca de la compra de votos y conciencias. Los esquemas bien conocidos de contratación pública. En resumen, las formas más burdas de politiquería y corrupción. Nada nuevo, después de todo.

Le conté que estábamos haciendo política, una política diferente. Política que no compra conciencias, que no paga por un voto ni por un líder, que no le pone precio a la dignidad de las personas, que no negocia los intereses públicos. Lo invité a que nos acompañara, me dijo amablemente que le entusiasmaba, compartía nuestros sueños, y que después de tantos años necesitábamos recuperar el sentido de la política. Que necesitábamos abrir de nuevo el camino. Nos despedimos y le dije que si conocía algunas personas del pueblo con quienes tuviera sentido hablar y compartir ideas me dijera. Esa noche me llamó. Tenía un grupo de personas amigas para reunirnos a charlar. El sábado a las 10 a.m.

Allá llegamos. En el kiosco de la casa de Facundo, en el patio de atrás, había cerca de 80 personas. De todos los tipos y condiciones. Hombres y Mujeres. Jóvenes y Viejos. Profesionales, gente que durante años se recluyó mientras pasaba el huracán de la violencia que dejó el dolor marcado en las calles y en la memoria del pueblo. Personas amables, educadas, inteligentes, decentes, alegres, interesadas, entusiastas, con ideas y con sueños. Nunca imaginé que en San Onofre, ese pueblo enigmático, mezcla mágica de las culturas Caribe y Arabe, por el que pasé tantas veces durante tantos años, al que miraba con curiosidad, podía encontrar personas con esas condiciones. Conversamos y discutimos, tenían propuestas de todo tipo, querían salir del closet del miedo en el que violentos y corruptos (muchas veces los mismos) los habían encerrado. Volver a hacer política con las lecciones aprendidas.

En nuestro recorrido por Colombia, pocas reuniones con el espíritu de ese día en San Onofre. Por la noche volvimos a hablar y nos despedimos, Facundo me dijo que parecía que hubiéramos sido amigos desde hace años, de toda la vida, y le dije sí, claro, tenemos los mismos sueños mi querido Facundo, mi amigo.

Conclusión: Colombia está llena de “Facundos y Facundas”. Nuestro reto: encontrar todas las personas que tienen esa condición. Están por todos lados, en el bus, en el edificio, en el barrio, en la vereda, en todos lados. Tenemos que descubrir todos los Facundos y Facundas de Colombia para llenarnos de decencia y calidad humana, de esperanza.

¿Quién es Sergio Fajardo?

Matemático y político, nacido el 19 de junio de 1956 en Medellín, Colombia. Durante muchos años enfocó sus esfuerzos en el área académica de importantes universidades del país y del mundo, y ha sido galardonado en varias ocasiones por su espíritu investigador y emprendedor.

Fue miembro del Consejo Nacional de Ciencias Básicas, de la Comisión Nacional de Maestrías y Doctorados, de la Junta Directiva de la Fundación de Apoyo a la Universidad de Antioquia y trabajó como director del Centro de Ciencia y Tecnología de Antioquia.

En los medios de comunicación a ha trabajado como subdirector del periódico El Colombiano y como columnista de los medios impresos El Mundo, El Espectador y la Revista Dinero. En 2008 tuvo una columna semanal en el noticiero regional Noti5, de Cablepacífico, que llega a los habitantes del Suroccidente colombiano. Trabajó en los programas de televisión Operación Ciudad de Telemedellín y Zanahoria de Teleantioquia. Perteneció al equipo de Viva FM de Caracol Radio y en esta misma cadena radial se unió el primer semestre de 2008 al equipo periodístico del programa 6AM Hoy por Hoy, dirigido por Darío Arizmendi, que se emite diariamente de lunes a viernes por la cadena básica para todo el país.
Lideró la construcción del movimiento cívico Compromiso Ciudadano con el cual se presentó a las elecciones a la Alcaldía de Medellín, obteniendo una victoria contundente el 26 de octubre de 2003, con la más alta votación registrada hasta ese momento en la historia de la ciudad, con 208.541 votos, convirtiéndose en el primer alcalde cívico, por fuera de los partidos tradicionales, en esta capital.
Su forma de hacer campaña para la Alcaldía lo diferenció de lo tradicional. Se enfocó en llegar a los ciudadanos, recorrer a pie las calles de Medellín, pararse en los semáforos y montarse en los buses para hablar con las personas.
Este contacto directo con la gente le permitió hacer un diagnóstico de los anhelos y esperanzas de los habitantes de la capital antioqueña y diseñar una estrategia de gestión pública basada en los escenarios de participación ciudadana y la defensa del interés público.
Antes de tomar posesión de su cargo, Fajardo Valderrama conformó un gabinete ejecutivo con figuras poco conocidas en el mundo de la política pero con gran experiencia y reconocimiento en los sectores privado, académico y social, que cumplían con cuatro criterios definidos por él: honestidad, conocimiento, pasión y alta sensibilidad social.
Entre el primero de enero de 2004 y el 31 de diciembre de 2007 ejerció como Alcalde. Al terminar su Alcaldía, Sergio Fajardo fue reconocido con varios premios entre los cuales se destacan: Personaje del año en Latinoamérica, elegido por la revista revista fDi y el Financial Times Business, 2007; mejor Alcalde del País 2004-2007, otorgado por la Fundación Colombia Líder, y fue personaje del año para el diario El Colombiano en 2004, 2005, 2006 y 2007.

Estudios:
Bachiller del Colegio Benedictinos.
Matemático y Magister de la Universidad de Los Andes - Bogotá.
Master of science y Ph.D en matemáticas, con área menor en economía, de la Universidad de Wisconsin, Madison - Estados Unidos.
Cargos en el Sector Público:
Miembro del Consejo Nacional de Ciencias Básicas – Colciencias.
Miembro de la Comisión Nacional de Maestrías y Doctorados.
Miembro de la Comisión Facilitadora de Paz de Antioquia.

Cargos en el Sector Privado:
Director del Departamento de Matemáticas – Uniandes.
Director del Centro de Ciencia y Tecnología de Antioquia.
Director de Investigación de la Universidad de Los Andes.
Miembro de la Junta Directiva de la Fundación de Apoyo a la Universidad de Antioquia.
Subdirector de periódico El Colombiano.
Columnista del periódico El Mundo, El Espectador y la Revista Dinero.
Miembro fundador de la Comisión Facilitadora de Paz de Antioquia.
Trabajó en los programas de televisión Operación Ciudad de Telemedellín y Zanahoria de Teleantioquia.
Integrante de los equipos periodísticos de Viva FM y 6AM Hoy por Hoy, de Caracol Radio.
Conferencista de la Organización Hi-Cue Speakers.
Docente de la Universidad de los Andes y de la Universidad Nacional, sedes Bogotá y Medellín.

Profesor visitante y conferencista:
Profesor de la Universidad de Colorado en Boulder, Estados Unidos.
Profesor en el Math Science Research Institute, Berkley College, Estados Unidos.
Universidad de Wisconsin, Estados Unidos.
Universidad de Oslo, en Oslo, Noruega.
Universidad de Bahía Blanca, Argentina.
Pontificia Universidad Católica de Chile, en Santiago de Chile.
Universidad Central de Venezuela, Caracas

Como conferencista ha visitado Alemania, Italia, Portugal, Inglaterra, Argentina, Chile y Venezuela.

Publicaciones:
Varias publicaciones matemáticas, incluyendo el libro Model Theory of Stochastic Processes publicado por Association for Symbolic Logic, de Estados Unidos.
Medellín, del Miedo a la Esperanza, donde se explica el modelo de gestión pública que se aplicó en los cuatro años de su gobierno.

Reconocimientos obtenidos:
Personaje del año, revista Cambio, 2006.
Personaje del año periódico El Colombiano, 2004, 2005, 2006 y 2007.
Personaje del año en Latinoamérica, revista fDi y el Financial Times Business, 2007.
Mejor Alcalde del País 2004-2007, Fundación Colombia Líder.

sábado, 19 de abril de 2008

El Gran Peligro de la Estupidez



Escudriñando una guía teatral para un proyecto ambientalista en Monómeros, me topé con un curioso fragmento de la obra "Historia del Señor Keuner" del dramaturgo alemán Bertold Brecht y, teniendo en cuenta las repetitivas acusaciones y enlaces sobre una posible influencia chavista en los planes académicos de la escuela pública del Barrio Las Flores patrocinada por nosotros, la comparto y dedico de manera especial a todos aquéllos "enterados de la política latinoamericana contemporánea" que desde los inicios del conflicto colombo-venezolano asumen jaladas interpretaciones sobre los propósitos de la Compañía como "el arma política del chavismo en Colombia".

Para contextualizar mi inconformidad, aclaro que desde 1971 y como resultado de nuestra Política de Responsabilidad Social, en Monómeros contribuimos con el bienestar y desarrollo social de los más necesitados del Barrio Las Flores. En estos momentos, cuando nuestra gestión en proyectos de bienestar, salud y educación supera los 3.5 millones de dólares ¿a quién le importa si los recursos provienen de Venezuela, Estados Unidos, Suecia, Timbuktu o Timor Oriental? Desde su existencialismo, Jean Paul Sartre aseguró que cualquier medio siempre sería bueno mientras fuera eficaz; personalmente, apoyo este planteamiento e insisto en que nuestra responsabilidad siempre será la de explotar todas nuestras posibilidades y capacidades para aportar a soluciones que subsanen los escenarios más desconocidos y maltratados por la insolvencia de nuestros representantes. No atendamos a la demagogia de un sistema que mientras dilata un conflicto político-nacionalista, sacrifica y entorpece el desarrollo de nuestra sociedad y región.

Para su información, no soy comunista, ni bolivariana ni ninguna clase de radicalista política; me intento exaltar como una amante de la libertad y la democracia (mientras sea efectiva entre verdaderos seres humanos) convencida de la posibilidad de una construcción social compartida.... Sin más comentarios, y como reflexión final, les acompaño con una frase de mi homólogo en onomástico Martin Luther King que además de motivarme y sensibilizarme, también pone mi piel de gallina....

"A nation that continues year after year to spend more money on military defense than on programs of social uplift is approaching spiritual death"

Mientras tanto yo, igual que mi amada Sosa argentina…… sigo pidiendo a Dios, que lo injusto no me sea indiferente… y que al igual que en mis épocas de estudiante, no me haga la sordomuda... cuando necesite abrir la bocota....

Un poco de pesimismo....


El señor K. no consideraba necesario vivir en un país determinado. Decía -En cualquier parte puedo morirme de hambre.Pero un día en que pasaba por una ciudad ocupada por el enemigo del país en que vivía, se topó con un oficial del enemigo, que le obligó a bajar de la acera. Tras hacer lo que se le ordenaba, el señor K. se dio cuenta de que estaba furioso con aquel hombre, y no sólo con aquel hombre, sino que lo estaba mucho más con el país al que pertenecía aquel hombre, hasta el punto que deseaba que un terremoto lo borrase de las superficie de la tierra. '¿Por qué razón -se preguntó el señor K.- me convertí por un instante en un nacionalista? Porque me topé con un nacionalista. Por eso es preciso extirpar la estupidez, pues vuelve estúpidos a quienes se cruzan con ella.'

El nacionalismo es una enfermedad infantil. Es el sarampión de la humanidad.
Albert Einstein

sábado, 22 de marzo de 2008

12 Aforismos de Émile Cioran

¿Qué es pesimismo? ¿Un estado o una proyección? sé que las verdades más trascendentales siempre golpean como bofetadas, pero el placer del conocimiento posterior es una sensación que sólo pocos pueden disfrutar… es como merecernos la vida de una buena vez... Ciorán lo sabía, por eso se esforzó en ayudarnos a divisar un alentador optimismo sólo desde la crueldad y dureza del pesimismo...

Comparto con ustedes... un poco de éste!

1) El hecho de que la vida no tenga ningún sentido es una razón para vivir, la única en realidad.
2) Los únicos acontecimientos importantes de una vida son las rupturas. Ellas son también lo último que se borra de nuestra memoria.
3) Para poder vislumbrar lo esencial no debe ejercerse ningún oficio. Hay que permanecer tumbado todo el día y gemir....
4) Podemos estar orgullosos de lo que hemos hecho, pero deberíamos estarlo mucho más de lo que no hemos hecho. Ese orgullo está por inventar.
5) Puesto que nuestros defectos no son meros accidentes de superficie, sino el fondo mismo de nuestra naturaleza, no podemos corregirlos sin deformarla a ella, sin pervertirla aún más.
6) Hay algo de charlatán en todo aquél que triunfa, sea en la materia que sea.
7) No se habita un país, se habita una lengua. Una patria es eso y nada más.
8) Creer en Dios nos dispensa de creer en cualquier otra cosa-lo cual supone una ventaja inestimable. Siempre he envidiado a los que creían en él, aunque creerse Dios me parezca más fácil que creer en Dios.
9) La tiranía destruye o fortalece al individuo; la libertad lo debilita y lo convierte en un fantoche. El hombre tiene más posibilidades de salvarse a través del infierno que del paraíso.
10) Si la amistad es interesante es porque resulta, casi tanto como el amor, una fuente inagotable de desengaños y rabias, y por ello de sorpresas fecundas de las que no sería razonable desear abstenerse.
11) Paseo por el cementerio de Montparnasse. Todos, jóvenes o viejos hacían proyectos. Ahora han dejado de hacerlos. Imbuido de su ejemplo, juro de vuelta a casa que tampoco yo volveré a hacerlos nunca más. Paseo indudablemente benéfico.
12) Todo el mundo me exaspera. Pero me gusta reír. Y no puedo reír solo.